martes, 14 de julio de 2015
viernes, 10 de julio de 2015
“QUE NO TE DAS CUENTA” fabula
“QUE NO TE
DAS CUENTA…”
VERSIÓN MEJORADA
Todo el revuelo de aquel día
empezó aquella mañana de marzo del 2011.
Esa mañana del sábado era como cualquier otra, soleada, en que como
todos los sábados por la mañana las hojas del árbol caían al césped, los
pájaros revoloteaban, y las puertas del restaurante de la esquina habría sus
puertas a las 7:00 am, como ya lo hemos dicho , aquel sábado era nada fuera de
lo normal, lo único que hacía a ese
sábado un poco emocionante eran las parejas que no se cansaban de estar
sentadas todo el día en las bancas de aquella zona verde.
Ella salía de su casa a tomar un café antes del trabajo, siempre
cerraba las puertas de su casa a las 7:30 am y salía directo para aquella
cafetería. Cuando quería entrar, con ganas de tomarse un café, la campana que
estaba colgada encima de la puerta resonaba
y se oía más fuerte de lo normal.
Ella entro, y vio que ningún puesto estaba libre, y eso que era la
primera hora del día. Todos, con
excepción de un puesto que estaba centrado en un rincón, este era el más
escondido de todos, pero al llegar al puesto se percató de que no estaba sola
la mesa, había un joven sentado, él estaba concentrado en su lectura, pero se
veía un poco abrumado por el ya
estresante día que parecía haber tenido ,
le provocaba una reacción un poco extraña,
su frente se arrugaba cada vez
alzaba la mirada; no quise molestarlo y
muy educadamente lo mire y sin un poco de desagrado llegue a la mesa…
Ella se paró al lado de la silla, y pregunto:- ¿puedo sentarme?, claro
si no es mucha molestia; él respondió con tanta sencillez posible:-claro no me
incomoda su presencia. Ella se sentó, abrió su libro, y como cada sábado se
suponía que había de poner sus galletas integrales encima de la mesa, empezó a
leer y levanto su cabeza para pedir un poco de café, claro pero lo dijo
concentrada en el libro. En ocasiones levantaba su cabeza para coger una
galleta, del paquete que se suponía estaba encima de la mesa , y de nuevo agachaba
su cabeza, pasaba un Momento y cogían otra galleta del paquete, que como ya lo
dije se suponía estaba en la mesa; después de un rato se percató que cada vez
que levantaba su cabeza el joven que estaba al frente de ella la miraba , y la
seguía mirando, ella un poco alterada corrió
su silla para disimular su angustia.
De nuevo agacho su cabeza y mirando un hacia arriba vio que cada vez que agarraba una
galleta él la miraba , y la miraba , y la miraba,… ella mirando hacia al frente
le hizo una mala cara…el joven no dijo nada,
al contrario seguía mirándola cada vez que agarraba una galleta; ella se
levantó de su silla y le dijo …¡acaso no vez que estas provocando que me
altere¡ , y además me estas arruinando la mañana. Prefiero quedarme parada, a
estar en esta mesa, que lo único bueno que hay, es un joven que me hace enfadar
y además, quiero concentrarme un poco, y sabes una cosa me llevo mis galletas
.A ver si puedes arruinarle esta hermosa mañana a otra que se deje intimidar
por esa mirada tonta y absurda, y gracias por todo, y mirándolo de arriba
abajo, arrugo su nariz…! Y tomo su bolso, tomo su libro y se marchó de aquel lugar; y el joven
quedando sentado no dijo absolutamente nada por todo lo que ella, le había
insultado. Al contrario se quedó sonriendo como si ella le hubiera causado
risa, y le hubiera dado gracia de todas las malas palabras que le dijo.
Ella llegando a su casa tomo su bolso, lo tiro en la silla de su
alcoba, y un poco alterada, prendió la tele. Bajó al piso inferior, y se dio
cuenta de que su paquete de galletas estaba en su bolso “todavía sin abrir” y
se percató que aquel joven la miraba tanto porque ella estaba convencida de que
se estaba “comiendo sus galletas.”
MORALEJA:
“nunca debes incriminar o insultar a una persona solo
porque piensas que está haciendo todo mal, y menos decirle malas palabras, y sin saber a quién y porque le estas diciendo
aquellas cosas.”
Mi país monumental vercion final
Mi país monumental
Versión final
El sol se posaba en la mitad del cielo como estrella sin
rumbo, en aquella casa donde vivía una niña llamada Ana, a ellas le gustaba
mucho dibujar y colorear, era muy creativa, ella era muy creativa .Un día como
cualquier otro llego a la puerta de la casa de Ana un anuncio que le cambiaría
la vida, se trataba de un concurso en el que el objetivo principal era hacer un
monumento que representara a Colombia, además tenían que demostrar su
creatividad y su entusiasmo. Al día siguiente fue a participar, en ese concurso
estaban los artistas más reconocidos de Colombia los cuales iba a participar
del concurso. El premio del concurso era una casa, más un carro y una beca a la
mejor universidad de arte del mundo, además un reconocimiento por parte del
presidente Colombiano. Al comenzar el concurso Ana miraba a todos los lados para inspirarse en un monumento
extraordinario, al terminar el concurso, a los jueces les llamo mucho la
atención un monumento que era el más creativo y encantador ¡pues era el de Ana!
Se trataba de un monumento con un corazón que decía “te amo Colombia “el
corazón era el centro del monumento, al lado derecho un sol sonriente que
resaltaba el corazón y al lado izquierdo un arcoíris con los colores de la
bandera de Colombia, los jueces le dieron el premio a Ana, cuando ella gano el
concurso se fue a decirle a su madre, su madre se puso feliz se fueron a vivir
a la casa que se ganó Ana y ella estudio en la mejor universidad y vivieron
felices por siempre. Fin
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