Todo el revuelo de
aquel día empezó aquella mañana de marzo del 2011…
Esa mañana del sábado era como cualquier otra, soleada en que
como todos los sábados por la mañana las hojas del árbol caían al césped, los
pájaros revoloteaban, y las puertas del restaurante de la esquina habría sus
puertas a las 7:00 am, como ya lo hemos dicho aquel sábado era nada fuera de lo
normal, lo único que hacía a ese sábado
un poco emocionante eran las parejas que no se cansaban de estar sentadas todo
el día en las bancas de aquella zona verde…
Ella salía de su casa a tomar un café antes del trabajo
siempre salía a las 7:00 am … y al entrar a aquella cafetería la campana que
estaba colgada encima de la puerta resonaba con un poco fuerte de lo normal…
Ella entro y vio que ningún puesto estaba libre…y eso que era
la primera hora del día…todos menos excepto un puesto en el rincón este era el
más escondido de todos…pero al llegar al puesto se percató de que no estaba
sola la mesa, había un joven sentado, él estaba concentrado en su lectura
estaba un poco ocupado y se veía estresado por
el revuelo de aquel día.
Ella se pero al lado de la silla…y pregunto ¿ puedo
sentarme…claro si no es mucha molestia…?el respondió con tanta sencillez
posible…claro no me incomoda su presencia…ella se sentó , abrió su libro, y
como cada sábado se suponía que había de poner sus galletas integrales encima
de la mesa…empezó a leer y levanto su cabeza para pedir un poco de café,
concentra en el libro, en ocasiones levantaba su cabeza para coger una galleta,
del paquete que estaba encima , y de nuevo agachaba su cabeza, pasaba un
momento y de nuevo alzaba su cabeza, después de un rato se percató que cada vez
que levantaba su cabeza el joven que estaba al frente de ella la miraba , y la
seguía mirando, ella un poco alterada corrió un poco su silla para disimular u
poco su angustia…de nuevo agacho su cabeza y mirando un poco hacia arriba vio
que cada vez que agarraba una galleta el la miraba , y la miraba , y la miraba,
ella mirando hacia al rente le hiso una mala cara…el joven no dijo nada al contrario seguía mirándola cada vez que
agarraba una galleta, ella se levantó de su silla y le dijo …¡acaso no vez que
estas provocando que me altere….y además me estas arruinando la mañana…prefiero
quedarme parada a estar en esta mesa…que lo único bueno que hay…es un joven que
me hace enfadar y además quiero concentrarme un poco….y sabes una cosa me llevo
mis galletas …a ver si puedes arruinarle esta hermosa mañana a otra, que se
deje intimidar por esa mirada tonta y absurda…y gracias por todo…y mirándolo de
arriba abajo…lo miro arrugando su nariz…! Y tomo su bolso, tomo su libro y se marchó de aquel lugar…y el joven
quedando sentado no dijo absolutamente nada por todo lo que ella le había
insultado. Al contrario se quedó sonriendo como si ella le hubiera reducido
risa…y le hubiera dado gracia de todas las malas palabras que le dijo…
Ella llegando a su casa tomo su bolso, lo tiro en la silla de
su alcoba y un poco alterada prendió la tele…bajo al piso inferior…y se dio
cuenta de que su bolsa de galletas estaba en su bolso…todavía sin abrir…y se
percató que aquel joven la miraba tanto porque ella estaba convencida de que se
estaba comiendo sus galletas.
MORALEJA:
“nunca debes incriminar o insultar a una
persona solo porque piensas que está haciendo todo mal y menos decirle malas
palabras…menos sin saber a quién y porque le estas diciendo aquellas cosas…”
Este texto aún conserva muchos errores de redacción y de ortografía. Las invito a que lo lean cuidadosamente varias veces, para que lo puedan mejorar; pues la trama del texto está muy bonita y es llamativa al lector.
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